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Año IV - Número 23 |
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Internet vs. libros En los últimos años, mucho más dinero ha sido gastado en computadoras que en libros. Aparentemente, los chicos saben mucho más acerca de internet que sobre libros. Según una nueva encuesta, 6 de cada 10 adolescentes interrogados pudieron responder que el término "homepage" o Página Inicial refiere a una página de internet; sin embargo, sólo el 9% de los encuestados supieron explicar que era el "prefacio" en un libro. Más de un tercio identificó que hardback (en español, libro de tela o de tapas duras) es un tipo de libro, pero el 57% sabía que hard drive (en español, disco rígido) es una parte de la computadora. El 70% supo que www significa -en inglés- world wide web, pero menos de un cuarto pudo contestar que la sigla RSVP refiere al pedido de contestación a una invitación. Casi 3/4 de ellos han usado internet para encontrar información para un proyecto, tarea o trabajo y algo más de la mitad dijo que lo que aprendió del material sacado de Internet ha mejorado muchísimo sus notas e incidido directamente en un mejor rendimiento escolar. El 69% de ellos dijo que la web ayuda a que la tarea sea más fácil; el 67%, que la hacía más rápido y el 66%, más divertida, debido a la combinación de sonidos e imágenes que ofrece la web. Los resultados provienen de una encuesta con 1000 chicos, de 7 a 16 años, de todo el Reino Unido e indican que la tecnología avanza, los chicos se adaptan y la vida continúa de manera más ágil y dinámica. Es más: los chicos de hoy enseñan a los adultos a aprovechar las ventajas de internet. Habrá que darles crédito a los más chicos, que parecen ser los que hoy marcan la huella de la tecnología, hacia un mundo encerrado en un sistema de ventanas. ¬
Necesidades Especiales Los docentes de escuelas primarias tienen que lidiar con un número cada vez mayor de chicos con necesidades especiales, dicen los investigadores. De acuerdo a un estudio de la Fundación Nacional para la Investigación en Educación, cerca del 40% de los directivos encuestados declaró que el número de chicos con necesidades educativas especiales ha aumentado con respecto al número del año pasado, incluyendo a alumnos con problemas de conducta y comportamiento. De los 320 directores encuestados, el 58% declaró que el rango de necesidades especiales se ha hecho bastante mayor y sólo un 5% dijo que ha disminuido. El gobierno mantiene una política de inclusión, donde los alumnos con discapacidades o problemas de conducta (por ejemplo, el llamado Déficit de Atención y Desorden de Hiperactividad), pueden ser atendidos en el mismo establecimiento y bajo las mimas reglas que los demás alumnos. Sin embargo, voceros de algunas escuelas dicen que esto sólo puede implementarse con recursos suficientes. El estudio evidenció que casi la mitad de los consultados debe destinar más de su presupuesto a equipos especiales y staff de apoyo. 4 de cada 10 dijeron que fueron forzados a hacer cambios en las tablas horarias, acomodándolas a las necesidades especiales, y un tercio de ellos resaltó el impacto que los chicos más perturbadores han tenido en la atmósfera de las aulas. Los investigadores notaron que los padres de chicos con necesidades especiales estaban conformes con que sus hijos tuvieran la oportunidad de recibir educación en escuelas comunes. Pero algunos directivos explicaron que los padres de chicos sin ningún tipo de necesidad especial estaban verdaderamente preocupados respecto a la cantidad de tiempo que los docentes deben dedicar a los alumnos que sí las tienen. Como sea que sea, la integración de conductas y comportamientos, niveles sociales, carencias y otras yerbas encuentran un lugar en estas escuelas...Pero ¿durará? ¬
Un error muy caro Un estudiante que perdió un lugar en la universidad debido a un error en la nota de su exámen de ingreso está demandando al cuerpo de examinadores. Gary Matsell, de 19 años, necesitaba una A y dos B para obtener una plaza en el curso de Estudios de Cine, en la Universidad de East Anglia. Y la C que obtuvo en Historia significó para él quedar fuera del programa de estudios de ese año. Así que por esa razón decidió demandar al cuerpo examinador de las Universidades inglesas de Oxford, Cambridge y RSA, quienes le tomaron el examen y pusieron la nota. Para el momento en que finalmente rectificaron su nota, dándole por fin la B que necesitaba, le pidieron que esperara hasta el año próximo y ahora pasará los siguientes 12 meses ordenando góndolas en un supermercado para llenar su tiempo libre. El resarcimiento que se pide es de 50 mil libras, que representan los daños que esto implica al alumno perjudicado, cuyos planes quedaron ahora modificados. Su abogado detalla que esta suma se basa en la pérdida de un año de salario que un gradudado puede llegar a ganar en el pico de su carrera. Él es uno de los seis alumnos que demanda al Departamento de Educación y al cuerpo examinador en una acción grupal. Más de 90 mil exámenes fueron devueltos al cuerpo examinador para una revisión de nota, dato que no deja muy parado a quienes toman los exámenes y deciden, finalmente, quien tendrá un lugar en la universidad y quién no. ¬
Aburrimiento escolar Algo más de la mitad de alumnos de 15 años del Reino Unido dicen que se aburren en la escuela, y cuatro de cada diez admiten que al comienzo de cada clae, siempre se pierden -al menos- 5 minutos. Y en la misma medidas ocurre con sus pares de los 27 países que componen la Organización de Cooperación Económica y Desarrollo (OECD). El aburrimiento es lo que abunda y sobra. De la OECD, el 48% admitió aburrimiento; 54% en Inglaterra; 66% en Grecia y España y 67% en Irlanda. Voceros de la OECD explicaron que, en promedio, la pérdida de tiempo "denunciada" al principio de las clases fue reportada sólo por el 39% de los chicos de 15 años; mientras que en Inglaterra, esta cifra asciende al 41%. Peor fue en Grecia (58%), Noruega (56%) y Dinamarca (55%), mientras que los alumnos de Hungría son los que más rápidamente se abocan al trabajo: solamente el 16% reportó pérdida de tiempo. Hay también variaciones acerca de cómo se sienten los alumnos respecto de su escuela: en el Reino Unido, el 28% declaró que la escuela es un lugar al que no quieren ir. Distinto es en México, donde sólo el 9% representa a este grupo. Además, el 85% en Inglaterra dijo que la escuela es un lugar al que sentían que pertenecían (promedio: 75%). En Francia, este grupo era el 44%. Un vocero del Departamento de Educación declaró: "Un alumno aburrido es un alumno que no está alcanzando su potencial, y es muy probable que empiece a faltar a clase. Es por eso que la buena enseñanza es la mejor forma de promover un buen comportamiento." Los alumnos en el Reino Unido tienden a tener más tareas para el hogar en lengua, matemáticas y ciencias; 5,4 horas comparadas a las 4,6 del promedio. Pero disfrutan del beneficio de tener uno de los niveles más altos de acceso a computadoras en toda la OECD. Por otro lado, el rango de cantidad de alumnos por clase varía notablemente: de menos de 20 alumnos en Dinamarca, Finlandia, Luxemburgo y Suiza; a 31 en Turquía y 36 en Korea. Islandia tiene la menor cantidad de horas escolares anuales: 630; mientras que Italia está en el otro extremo: 1.020. Sin embargo, esta brecha se agranda aún más tomando países fuera de la OECD. El promedio de horas escolares es en Uruguay de 455, mientras que en Chile, 1.040. En nivel secundario, el promedio de alumnos de 14 años de cualquier país de la OECD pasa, anualmente, 944 horas en clase, dentro de un rango que va desde Suecia -741 horas- hasta Austria -1.262. |
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