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Año III - Número 20 |
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Tarjeta roja para padres gritones A aquellos padres que se ponen demasiado fervorosos cuando tienen que alentar a su hijos en el día de deportes se les pidió que "mantengan la línea". Algunas escuelas y autoridades locales están dándoles a esos padres, al principio del ciclo lectivo, un código de conducta para que dejen de gritarles a sus hijos -y a los árbitros- desde los laterales de las canchas. Y este código de conducta es reimpreso y enviado a sus casas junto con el reporte del partido jugado. ¿Dónde? En la escuela St. Michael´s de Inglaterra. El director del establecimiento dijo que esta guía fue enviada a todas las escuelas de Enfield por las autoridades locales de educación: "Ocurre que los padres son demasiado competitivos; incluso, a veces, están muy cerca de la mala educación"; "Esto ha llegado al punto de que algunas escuelas de Hertfordshire han tenido que cancelar los partidos"; "Los padres no aceptan las decisiones de los árbitros, y esos árbitros son -en su mayoría- profesores; dirigen a sus hijos desde los laterales... algunos son abusivos". Además, afirmó que los padres son incluso más difíciles de controlar que los chicos, porque los chicos, por lo general, tienden a aceptar las decisiones de los árbitros. Y no es sólo el futbol lo que levanta la presión de los padres: en una suerte de béisbol infantil, el partido debió ser suspendido luego de que uno de los padres de uno de los chicos confrontara con el árbitro en el torneo. En algunas escuelas en Surrey, los padres que interrumpían los partidos de fútbol arriesgaban la continuuidad de sus hijos dentro del campo de juego. El código de conducta fue publicado por el Consejo Nacional de Deportes en Escuelas, que representa a las asociaciones deportivas escolares. A grandes rasgos, allí queda constancia de que los padres no deben criticar a otras personas, ya sean jugadores, árbitros, maestros o entrenadores. Se les pide que "mantengan el sentido de la proporción acerca de la importancia del juego" y reconozcan los esfuerzos de todos los involucrados, incluyendo el de los árbitros. Parece que algunos padres creen que su hijo es el mejor discípulo de David Beckham, y vaya desilusión cuando descubren que no lo es... Si a esto último se le suma la tristeza de no ser siquiera un buen Director Técnico, la angustia queda justificada. Aunque sólo la angustia. ¬
Falta de fe en escuelas religiosas Solamente una de cada cuatro personas cree que debería haber más escuela religiosas, mientras que casi el doble está en contra de su expansión, de acuerdo con un sondeo de opinión que contó con 2000 personas. El gobierno inglés, por su parte, afirmó que podría haber más cantidad de escuelas religiosas -ya sean cristianas, islámicas, judías o de cualquier otra religión- si es el deseo de la comunidad local. Las críticas a la idea de dividir las escuelas estatales según las líneas religiosas se multiplicaron aún más desde los disturbios ocurridos en el norte de Inglaterra durante este verano (verano local) y los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre. Los argumentos de esta oposisión eran, en su gran mayoría, que esta división puede llevar a un aumento en la tensión entre gente de distintas religiones o etnias. La encuesta arrojó los siguientes resultados: el 43% de los encuestados se opone a la expansión de escuelas religiosas; 25% sí apoyan esta medida y el 35% apoya a las escuelas religiosas estatales ya existentes. El 27% de los encuestados se opuso a las escuelas religiosas, mientras que el resto fue indiferente. Y cuatro de cada cinco personas afirmaron que las escuelas religiosas estatales deben admitir alumnos de otras religiones, como así también a los que ni siquiera tienen una. Quienes estuvieron a favor de las escuelas que imparten religión, expresaron el deseo de que sus hijos fueran educados con los mismos valores y mismas creencias que su familia (35%), buena disciplina (28%) y espíritu religioso (27%). Dicen que la esperanza es lo último que se pierde... Sea en quien sea, alguien seguirá siendo el receptor de nuestras más firmes convicciones; llámese fe, deseo, esperanza o lo que fuere. Con la cara y el nombre que sea, religioso o no, oficial o no y con escuelas relgiosas o no, la tarea sigue quedando en nuestras manos. ¬
No más alcohol de regalo Desde las navidades pasadas, los maestros ingleses
deben rechazar cualquier regalo "alcohólico" de parte
de sus alumnos, según una nueva reglamentación del Consejo
de Leicestershire, y esta nueva reglamentación está
asentada en el código de conducta: "Son aceptados regalos
no costosos, tales como los chocolates. Los productos que contengan
alcohol, como las botellas de vino, deberán serán rechazados."
Ahora bien, ¿ no será un desaire para esos niños
que el regalo les sea rechazado? Esa es la pregunta que se hacen varios
de los profesores a quienes afecta esta nueva regla. Julia Beckreck, directora de la escuela primeria Lady Jane Grey, dijo que es importante no esconderle a los niños algunas cuestiones, como el consumo de alcohol, y consideró que la medida era curiosa e inapropiada: "Creo que si los padres quieren hacer regalos a los maestros de sus chicos, mientras éstos no sean excesivos, entonces son una muestra de agradecimiento. Considero que si quieren expresarlo de ese modo, entonces los docentes deben aceptarlo amablemente". Sin embargo, y a pesar de todo esto, los padres deberán
pensar a partir de ahora en nuevas formas de demostrar su aprecio
y agradecimiento a los docentes de sus hijos. ¿Será
hora de agudizar el ingenio? Por lo pronto, y también por fuerza
mayor, es hora de empezar a brindar con alguna bebida comprada: se
acabaron los brindis gratuitos para la famlia del docente. ¬
Expulsada por quemarle el cabello
a su maestra Una alumna adolescente de la Escuela Summerbee, en Bournemouth, fue expulsada del colegio luego de prenderle fuego el pelo a su maestra con un encededor. La alumna, del grado 10, se paró detrás de la docente con el encendedor, lo prendió y "apuntó" la llama hacia el pelo de la maestra. Mientras esto ocurría, otra alumna vio lo que sucedía e intentó extinguir el fuego con sus manos. Luego de hablar con los padres de la rebelde alumna, Andrew Whelan, director de la institución, decidió que debía ser expulsada del establecimiento: "Lo que hizo fue realmente estúpido y la alumna ha sido expulsada", concluyó. Y explicó también que la profesora no sufrió ninguna lastimadura significante, aunque sí un gran malestar emocional. Sin embargo, continúa dando sus clases normalmente: "Ha sido muy desagradable para ella... Ocurrió algo muy inusual y esperamos no volver a ver este tipo de acontecimientos nuevamente". La escuela tiene claras reglas de conducta y "este incidente particular es extremo y está completamente fuera de los parámetros normales de comportamiento", agregó. O los alumnos se están aburriendo demasiado en la escuela o en el mundo de la educación pasan cosas cada vez más raras. ¿Nos estaremos volviendo todos locos? |
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