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Año III - Número 15 |
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Mamá va al colegio Extractado de BBC News Las escuelas siguen en la búsqueda permanente de métodos que garanticen el buen comportamiento en clase. Esta vez, una escuela secundaria es Cardiff ha pedido la ayuda de las madres para mejorar la conducta. Los alumnos que no saben de disciplina son llevados fuera del aula para llamar a sus madres, por un reto. Si así y todo siguen "molestando", sus madres pueden ser llamadas para que vayan hasta el colegio y se sienten junto a sus hijos indisciplinados, en la propia clase. El esquema fue puesto en práctica por la escuela galesa Ysgol Plasmawr, abierta hace casi tres años y su director, Geraint Rees, afirma que esta política ha mejorado la disciplina y el comportamiento, especialmente entre los varones, y que también comienzan a verse mejores reultados en el rendimiento: "A los chicos no les gusta que los vean cuando salen de la clase. Y mucho menos cuando tienen que explicarle a sus madres." De todas formas, todavía ninguna madre ha sido llamada para sentarse en la clase, pero la amenaza permanece latente. Antes de la "humillación final", a los alumnos indisciplinados se les pide que hagan un trabajo en la sala de profesores o que, si no, se les pedirá a sus padres que vengan a buscarlo y lo lleven a su casa. Al margen de toda amenaza, los chicos empiezan a portarse mejor. Parece ser que el efecto fantasma de la presencia de sus madres es una de las armas más efectivas para la buena conducta. Todo sea por un poco de disciplina. ¬
Dislexia descubierta Parece que los científicos encontraron finalmente las causas y la base de la dislexia. Una investigación publicada en una revista científica sugiere que las partes del cerebro cruciales para la lectura no trabajan correctamente en los disléxicos. Este problema no tiene fronteras y existe entre
muchas nacionalidades; sin embargo, la investigación también
sugiere que los angloparlantes disléxicos sufren encima mucho
más que el resto, debido a la complejidad del lenguaje. El estudio, además, evidenció porqué la dislexia es más común entre franco y angloparlantes que entre quienes hablan italiano, por ejemplo. El inglés se basa en 40 sonidos, pero pueden ser construidos de más de mil formas distintas, dicen los investigadores. El italiano, en cambio, se basa en 25 sonidos, pero sólo pueden ser construidos de 33 formas. Con respecto a la parte científica, comprobaron que las personas que mostraban síntomas de dislexia tenían una menor actividad cerebral en las partes relacionadas con la lectura, en el lóbulo temporal. Comparando disléxicos de varios países, probaron que los angloparlantes tenían muchos más problemas que los demás. Y argumentan que esto es así porque es muy difícil decir, en inglés, cómo se pronuncia una palabra con respecto a cómo se escribe. Por ejemplo: clove y love, dos palabras inglesas, no se pronuncian igual a pesar de que las últimas tres letras son las mismas. Y algo similar ocurre con el francés: au temps se pronuncia diferente de autant. Parece que el italiano es una de las lenguas más lógicas y simples, donde los grupos de letras casi siempre representan el mismo único sonido de una palabra a otra. Así que, comunidad hispanoparlante, alégrense: la dislexia es también -según este estudio- una cuestión de bandera y, por ahora, a nosotros no nos toca. ¬15
mil dólares por estrés Un maestro de matemáticas fue recompensado con casi 15 mil dólares -o cien mil libras esterlinas- por haberse estresado.El ¿"afortunado"? Alan Barber, de 56 años, retirado de la Escuela de Bridgewater del Este, en Somerset -Inglaterra- en 1997, que sufre de depresión y estrés. La historia comienza, según escuchó la corte de boca de Barber, en 1995, cuando era profesor de matemática y cuando se sentía sometido al estilo de liderazgo "brusco, autocrático y de burla" que aplicaba la directora de escuela, Margaret Hayward. Además, Barber no sólo tenía una carga completa de horas de clase sino también había asumido responsabilidades de publicidad y relaciones institucionales para mantener su salario. Sus abogados declaran que sufre de estrés debido a una sobrecarga de trabajo y a que sus empleados no supieron disminuir esta presión cuando los problemas de Barber se hicieron conocidos. El juez determinó que nadie le brindó ayuda tratando de aliviar su situación y que en consecuencia no fue tratado de su enfermedad. Barber fue apoyado por la Unión Nacional de Maestros y su secretario general, Doug McAvoy, informó que este caso evidencia que si un maestro se enferma debe brindársele ayuda y apoyo. Al fin y al cabo, tanto el estrés como la plata, a largo o corto plazo, desaparecen. Pero ¡cuánto más sano es enfermarse si hay recompensa! ¿O no? ¬
Con la bijou a otra parte En la escuela no hay lugar para el rimmel ni el esmalte de uñas de color. Tampoco para las pulseras grandes ni los collares poco discretos. Y mucho menos para los aros en la nariz. Una adolescente fue sacada de la escuela a la que
asistía, en Bedfordshire -Inglaterra- por su padre luego de
que le advirtieran en el colegio que no sería admitida en las
clases con el aro en la nariz. Emma Wignell, de 15 años, se lo puso como un regalo de cumpleaños y debe usarlo durante las cuatro semanas siguientes para evitar que el aguero se cierre. John Brandon, el director del establecimiento, está convencido de que quienes van a esa escuela deben aceptar sus códigos. Y entre las reglas del colegio Mark Rutherford se encuentra la que prohibe todo tipo de body piercing (aros que adornan cualquier parte del cuerpo). Por otra parte, el padre de la alumna afirmó que no está dispuesto a aceptar que su hija sea tratada como si hubiera hecho algo mal, y decidió que se quedará en su casa durante las próximas semanas. A Emma le dijeron que puede seguir asistiendo a la escuela, pero que deberá mantenerse aislada del resto de sus compañeros. Como solución al problema, la propia Emma ofreció a las autoridades del colegio usar un yeso en la nariz hasta que puediera sacárselo, tan pronto como el agujero estuviera curado, pero su propuesta no fue aceptada. |
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