Número 6 - Abril 2000

¬ Suicidios en alza entre la juventud norteamericana
      Extraído de Education Week, por Jessica Portner

     Los dramáticos sucesos de hace un año, cuando dos adolescentes de Colorado balearon a 13 personas en la escuela de Columbine, hacen olvidar a veces que la misión no era tan sólo asesina, sino esencialmente suicida, y que su resultado final fue planeado por más de un año.

     Por cada adolescente que ha abierto fuego en una escuela en los últimos tiempos, miles se han volado la cabeza, cortado las venas o atragantado con pastillas suicidándose o intentando hacerlo. En el año escolar 98-99, ocho estudiantes cometieron homicidios en las escuelas y 26 murieron en incidentes violentos dentro del terreno escolar. Ese mismo año, 2700 jóvenes de entre 10 y 19 años perdieron la vida a manos propias.

     Por cada adolescente que se suicida, cien más lo intentan. Cada año, uno de cada trece estudiantes secundarios trata de matarse, y la mitad de ellos han "considerado seriamente" terminar su vida. Las niñas lo intentan el triple de veces, pero los varones lo consiguen cuadruplicando la eficiencia femenina, tal vez porque prefieren métodos más expeditivos que las píldoras, tal como las armas de fuego o el ahorcamiento.

     Muchos expertos argumentan que la adolescencia misma es una etapa propensa a la depresión, que muchos jóvenes son víctimas de trastornos hormonales o que en su mundo de fantasía piensan que el suicidio es un acto que les atraerá la atención deseada, y que no será tan drástico como se dice...

     Otros aseguran que la curva de los suicidios se disparó hacia arriba alimentada por un alto índice de divorcios, abuso paterno, falta de autocontrol por excesiva exposición a la televisión, y por un sentimiento generalizado de aislamiento y alienación tanto en el hogar como en la escuela. Sin embargo, una relación notable es la primera: un 70 por ciento de los suicidas viene de un hogar dividido, aunque muchos aducen que es la calidad de las figuras paterna y materna, y no la forma en que conviven, lo que marca la diferencia. En ese sentido, la culpa sería de las necesidades laborales modernas, que llevan a la gente a pasar cada vez menos tiempo con sus hijos.

     Según las investigaciones, los padres ocupan dos minutos por día en comunicarse con sus hijos, contra 3 horas y media de televisión, un medio donde el 86 por ciento de los programas muestran a gente que resuelve sus problemas mediante la violencia. Al final de la escuela elemental, un niño promedio ha presenciado 100.000 actos de violencia en la televisión, incluyendo 8.000 asesinatos.

     Algunos investigadores sugieren que los medios pueden exacerbar los instintos autodestructivos de los niños simplemente al reportar hechos horribles. La forma en que se presentan los mismos suicidios en los medios inducen a los individuos bajo riesgo a suponer que la autoeliminación es una decisión "razonable, incluso deseable".

     En la escuela, no sólo es peligrosa la presión por obtener mejores notas y mayor rendimiento académico. Cada vez más se dan casos de violencia organizada entre pares, con bandas agresivas y un trato cada vez más cruel -limitado a lo verbal en la mayoría de los casos, pero no en todos- de los estudiantes entre sí, en un marco de creciente desatención por parte de los maestros, que ya tienen demasiado con sus propios problemas.


¬ Sindicato acepta exámenes rigurosos para futuros docentes
     Extractado del Chicago Tribune porMichael Martinez yMeg McSherry Breslin

          La Federación Americana de Maestros (AFT), con 950.000 miembros, ha presentado una propuesta para elevar el standard de evaluación de los futuros maestros en los EEUU. Según su vocera en Chicago, Jackie Gallagher, "siempre se nos acusa de tolerar a los malos maestros, pero nuestro objetivo ha sido permanentemente elevar el nivel de la enseñanza. Creo que lo que la mayoría de los sindicatos rechazaba es la idea de las evaluaciones como un mecanismo punitivo contra los docentes públicos". El sindicato tratará de elevar el tiempo de preparación universitaria de los futuros docentes a cinco años, con el último dedicado a observaciones y trabajo en escuelas bajo la supervisión de un mentor.

     Se busca también elevar el nivel cultural de los maestros, forzando a que los Magisterios exijan una currícula en artes y ciencias liberales a todos los postulantes. El sindicato recomendó que los exámenes incluyan temas curriculares y pedagogía. Las pruebas deberían ser administradas por un cuerpo externo al gobierno federal, tal como la Academia Nacional de Ciencias o una agencia especial de académicos y educadores.


¬ El ruido impide aprender
      Extraído de The Press On Line (Nueva Zelanda), por Tara Ross

      Según un estudio neocelandés, algunas clases son tan ruidosas que los niños no pueden escuchar a los maestros, quienes sufren trastornos vocales relativamente serios. La culpa podría ser del diseño de ciertas aulas modernas, aunque también se considera posible que las metodologías del trabajo grupal y el dinamismo de las clases sea un factor importante.

     Setenta y uno por ciento de los maestros se queja del problema y lo considera "serio". Treinta y cinco por ciento afirma que debe esforzar sus cuerdas vocales al punto de que muchos desarrollan nódulos. Para un ocho por ciento de los niños, con problemas auditivos de nacimiento, la situación es grave, pero aún para los que son normales el nivel de ruido es tanto que su habilidad para comprender el habla está "drásticamente reducida".

     Se estudia la posibilidad de utilizar micrófonos inalámbricos y altoparlantes en las aulas para resolver el problema.


¬ Clinton consigue dinero para poner policías en la escuela
    Extraido del Los Angeles Times, por Lawrence L. Knutson

     A casi un año de la tragedia de la Secundaria Columbine, Clinton anunció un plan de 120 millones de dólares para poner más oficiales de policía en las escuelas con el fin de evitar la violencia. "En la lucha nacional contra la violencia juvenil, no debemos fallarles a nuestros niños. Nuestro futuro depende de ello", dijo el Presidente. También anunció una conferencia nacional para difundir entre la población los temas que hacen a este problema, como ser los riesgos, desafíos y ansiedades que enfrentan los jóvenes de hoy, y qué puede hacerse para impedir comportamientos extremos. "Es necesario que en cada hogar de Norteamérica se hable sobre seguridad", comentó.

     Los republicanos critican la actitud de Clinton diciendo que la culpa de todo la tiene la industria del entretenimiento, que llena de violencia el cine y la televisión alimentando una "cultura de la muerte" entre los adolescentes. Curiosamente, también los republicanos piensan que la salida está en cada hogar, lejos del alcance de los políticos.


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