Número 3 - Enero 2000

La enseñanza de la Filosofía en el polimodal

Escribe: Gladys Fava

Profesora de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial en Filosofía (UNLP). Actualmente cursa el segundo año de la Maestría en Educación en la Universidad Nacional del Centro (Tandil). Ejerce la docencia en EGB3, polimodal y nivel terciario.


Síntesis de la problemática analizada:

     Durante el año 1999 se inicia en la provincia de Buenos Aires el funcionamiento del nivel de enseñanza polimodal, constituido por un ciclo de tres años que reemplazan al antiguo nivel de enseñanza media. La implementación de este sector de la educación se hace en cumplimiento de lo dispuesto por la Ley Federal de Educación, sancionada en 1993.

     El nuevo curriculum otorga a la Filosofía un sitio de singular importancia: ella forma parte de los Contenidos Básicos Comunes que corresponden a la Formación General de Fundamento, por tanto son compartidos por todas las modalidades. Estos datos junto a la fundamentación que presenta el nuevo ordenamiento muestran una reaparición de la Filosofía en la educación que permite suponer la reivindicación del lugar que ella siempre ha merecido en la formación de los jóvenes. Pero la puesta en marcha de la transformación educativa queda sujeta a alternativas de orden administrativo que muestran una realidad desalentadora: desde ahora y por varios años más la enseñanza de la Filosofía en el polimodal estará a cargo de los abogados, o en el mejor de los casos de los profesores de Historia. Las razones de esta afirmación forman el núcleo de este breve trabajo de investigación.

Presentación del estado de la cuestión

     La presencia de la Filosofía en la enseñanza media fue desdibujándose progresivamente en los últimos años. La provincialización de las escuelas nacionales, ocurrida en diciembre de 1993, impone cambios en el curriculum que comienzan a regir en 1995, de acuerdo a la resolución 97/95. Estos cambios, que abarcan distintos aspectos del orden institucional, afectan también a la Filosofía, que a partir de entonces pudo ubicarse únicamente en el cuarto año de la orientación Ciencias Sociales, con una carga horaria de dos horas cátedra semanales. En esa oportunidad pudimos observar con asombro cómo se implementaba una orientación en Ciencias Exactas y Naturales en la que no existía siquiera una introducción a la Lógica y la Epistemología.

     Con la transformación educativa que sigue en nuestro país a la implementación de la Ley Federal de Educación, podemos contemplar con satisfacción el retorno de la Filosofía a los contenidos oficiales que el Ministerio de Educación propone para la educación polimodal. Este ciclo continúa a la Educación General Básica y se implanta en lugar del antiguo nivel de enseñanza media, no obligatorio.

     La presencia de la Filosofía entre los contenidos del polimodal no es accesoria: viene a ocupar un lugar privilegiado, si consideramos que está ubicada entre los Contenidos Básicos Comunes, es decir todos los alumnos que pasen por el polimodal, cualquiera sea la orientación que eligieren, en algún momento deberán estudiar Filosofía.

     Nos encontramos frente a una aparente reivindicación del papel que la Filosofía debe desempeñar en la formación de los jóvenes y adolescentes; ella no sólo surge del análisis inmediato del currículum, sino que además está explícitamente expresada en la fundamentación que se propone para este ordenamiento.

     Pero en el momento en que desde los ámbitos de poder se propicia la ubicación de la Filosofía en el lugar que merece dentro de la enseñanza, paralelamente esta intención se ve obstaculizada en su real dimensión por las alternativas de orden administrativo, que privilegian la continuidad laboral del docente antes que el conocimiento respaldado por la acreditación académica respectiva. Esto sucede porque las vicisitudes administrativas históricamente planteadas llevan a una evolución que va desde el dictado de la asignatura Educación Cívica hasta su transformación actual en Filosofía y Formación Ética y Ciudadana, trayecto en el que los profesores en Filosofía quedan postergados en los hechos para el acceso a la cátedra.

     Filosofía y Formación Ética y Ciudadana reemplaza, en el primer año del polimodal a Educación Cívica de tercer año de lo que hasta 1998 era el Ciclo Básico Común. Esta cátedra estaba ocupada en casi todos los casos por abogados, ya que en el nomenclador utilizado para cubrir las vacantes respectivas, se la ubicaba en el sector Ciencias jurídicas y políticas, en el que, naturalmente ellos tenían preeminencia sobre los profesores de Filosofía.

     Los profesores en Filosofía podían acceder a ocupar la mencionada cátedra sólo en tercer año ya que las características de los programas oficiales de la misma para cuarto y quinto años la hacían inapropiada para ellos.

     Las alternativas seguidas por la asignatura Educación Cívica, y los docentes que la tienen a su cargo, hacen que en la actualidad, cuando aparentemente la Filosofía es llamada a ocupar un merecido lugar en la educación, lo haga portada por quienes no han sido formados para dedicarse a ella: los abogados.

     Este trabajo pretende analizar el real desfazaje que se produce cuando reaparece la Filosofía en la educación, contrastando las directivas emanadas de la Ley Federal de Educación con la situación real que se produce cuando en la cotidianeidad de la labor docente esas directivas deben ser aplicadas tratando de no afectar la fuente de trabajo de los individuos concretos, pero resintiendo las posibilidades de acceso al conocimiento genuino por parte de quienes deben ser el sector primordial para la educación: los alumnos.

     Nuevamente los profesores en Filosofía deben ceder su lugar, en pos de una incuestionable estabilidad laboral, dejando que otros se ocupen de la tarea para la que han sido preparados y en la cual constantemente se perfeccionan y actualizan.

La trayectoria de la Filosofía:

Desde el Ciclo Superior de la Enseñanza Media al primer año del Polimodal

     En lo que sigue se analizará la trayectoria administrativa que lleva, desde el dictado de Educación Cívica a la aparición de Filosofía y Formación Ética y Ciudadana, a la actual situación, en que los abogados son los que en gran mayoría, tienen y mantendrán a su cargo la enseñanza de la Filosofía en el polimodal en carácter de titulares y hasta que llegue la ocasión de su retiro por la jubilación.

     La asignatura Educación Cívica aparece en 1984, cuando viene a reemplazar a ‘Formación Moral y Cívica’, que durante la última dictadura militar había sido el instrumento del gobierno para transmitir su ideario a los adolescentes. Recuperada la democracia, Educación Cívica se incorpora al curriculum, integrada por contenidos que podrían derivarse en una genealogía científica, de la Sociología, Antropología, Derecho y Ética entre otras disciplinas.

     El nomenclador que se utiliza para la adjudicación de horas cátedra cuando se deben cubrir provisionalidades y suplencias ubica a Educación Cívica en el sector correspondiente a Ciencias Jurídicas y Políticas, ubicando a los profesionales en el orden que a continuación se enuncia (1):

  • área 2V: Abogado,... Profesor en Ciencias Jurídicas,...Escribano,... Notario,... Profesor en Economía...
  • área 2W : Abogado,... Profesor en Ciencias Jurídicas,... Profesor en Historia.
  • área 2X: Abogado,...Licenciado en Ciencias Políticas,... Profesor en Historia.
  • área 2Y: Abogado,... Profesor en Ciencias Jurídicas,... Profesor en Historia y Ciencias Jurídicas...
  • área 2Z: Abogado ...,Profesor en Ciencias Jurídicas...,Profesor en Filosofía.

     De esta manera los profesores de Filosofía quedaban en condiciones de acceder a la cátedra de Educación Cívica sólo en el caso en que en los cuatro ítems anteriores no existieran personas interesadas. Además este ítem 2Z sólo podía ser utilizado para cubrir provisionalidades y suplencias en tercer año del Ciclo Básico Común.

     Educación Cívica existía también en cuarto y quinto años del Ciclo Superior, pero en estos cursos sólo podía ser dictada por los profesionales que tenían los títulos designados por los códigos 2U, 2V, 2W y 2Y, debido a que las características particulares de los programas oficiales para estas materias incluían temas propios del Derecho.

     Naturalmente, en casi todos los casos en que se producían vacantes, ellas eran cubiertas por los abogados, que en el caso de ser nombrados en carácter de provisionales, tuvieron oportunidad de acceder a la titularidad en la cátedra, desde tercer año del Ciclo Básico hasta quinto año del Ciclo Superior.

     La ley Federal de Educación Nº 24.195, de abril de 1993, como es por todos conocido reorganiza los ciclos educativos, ampliando la obligatoriedad de la enseñanza a diez años, con lo que los antiguos primero y segundo años del Ciclo Básico Común se transforman en octavo y noveno años de la Educación General Básica, y el antiguo Ciclo Superior de la Enseñanza Media pasa a ser el nivel Polimodal, de manera que tercer año del C.B.C. ahora es primer año del Polimodal; cuarto año del C.B.C. es segundo Polimodal, y quinto del C.B.C., tercero Polimodal.

     En este nuevo orden los contenidos básicos comunes indican que Filosofía y Formación Ética y Ciudadana tiene asignado un espacio curricular en primero y segundo años del Polimodal.

  • Cuando en marzo de 1999 se implementa por primera vez en la provincia de Buenos Aires el primer año polimodal, que viene a reemplazar al antiguo tercer año, esta asignatura es ubicada en el lugar antes ocupado por Educación Cívica. Los profesores que estaban dictando esta última, como quedó aclarado más arriba en su gran mayoría abogados, reciben como herencia la cátedra de Filosofía correspondiente al primero polimodal. En el caso de que estuvieran trabajando en calidad de titulares continuarán en ese lugar hasta el momento de su jubilación; en el caso de que el cargo fuera provisional pueden darse dos alternativas
  • que sean desplazados por otros titulares, que por las razones más arriba expuestas sólo en muy pocos casos podrían ser profesores de Filosofía.
  • que mantengan su ubicación hasta una eventual titularización, ya que el único camino para acceder a un cargo titular en la enseñanza media es desde el cargo provisional.

     La situación se repetirá cuando en el año 2000 se concrete el funcionamiento del segundo año polimodal. Si hacemos una analogía con los hechos actuales, podríamos afirmar como muy probable que entonces los abogados que hasta ahora dictaban Educación Cívica en cuarto año, deban ocuparse de enseñar Epistemología.

     Es por la vía anteriormente descripta que llegamos a una situación real que desvirtúa los propósitos de la transformación educativa propiciada por la Ley Federal.

     Si se analiza la problemática desde los documentos (texto de la ley, Contenidos básicos para la educación polimodal, etc. ), la imagen inmediata es la de una preeminencia de la Filosofía dentro del esquema de contenidos de la educación polimodal. Esta aparente preeminencia surge de la ubicación de la asignatura entre los contenidos propios de la Formación General de Fundamento, por lo que se la ha ubicado entre las de primero y segundo años del polimodal, y se justifica asimismo en los fundamentos que el ministerio de educación ofrece para la inclusión de la Filosofía entre los contenidos básicos de la Formación General de Fundamento. Pero esta impresión pierde fuerza cuando se analizan los hechos que se derivan de la puesta en marcha de la transformación educativa: en la realidad la fuerza que la enseñanza de la Filosofía presenta en el diseño de la transformación se diluye cuando observamos que existiendo profesores especializados en la disciplina, egresados de universidades e institutos de nivel terciario, la difusión, la enseñanza y la posibilidad de fomentar el interés y el amor hacia la Filosofía estará por muchos años todavía bajo la responsabilidad de personas que en rigor de verdad eligieron otro ámbito del conocimiento y de la práctica social para su desempeño.

La Filosofía en la escuela y los profesores de Filosofía

     Múltiples son las razones que hablan de la importancia que la Filosofía adquiere en la educación de los jóvenes y adolescentes. Ellas pueden contextualizarse en el marco de la transformación educativa que experimenta actualmente nuestro país.

  • La importancia de la Tecnología en la educación y en la sociedad

     La necesidad de ubicar nuestro sistema educativo en un lugar acorde a la evolución general del saber y de la sociedad otorga un lugar preponderante a la enseñanza de la tecnología y su ubicación en el conjunto del saber. Esta situación acarrea la necesidad de incorporar una adecuada comprensión de las transformaciones socioculturales que el uso y difusión de la tecnología traen aparejados. En esta tarea cobra especial importancia la Filosofía colaborando para ubicar a la tecnología en consonancia con una determinada visión del hombre y del saber científico.

  • La fragmentación sociocultural

     Nuestro país no es ajeno a la realidad internacional que muestra un panorama problemático de las sociedades actuales: la creciente fragmentación sociocultural hace pensar en la posibilidad de aislamiento de individuos y subgrupos, con las nocivas consecuencias que esto trae aparejado para el desarrollo de la sociedad y la educación. La Filosofía puede aportar desde la educación el necesario lugar para la reflexión y el diálogo interdisciplinario.

  • La necesidad de fundamentación epistemológica.

     En cuanto a su relación con otras ciencias, la Filosofía aporta su cuota de orden y racionalidad a través de las nociones de Epistemología, que permitirían al alumno ubicar a todas las ciencias en el contexto más amplio del saber en general, comprendiendo las razones de la utilización de las diferentes metodologías.

  • Fortalecimiento del espíritu crítico

     Finalmente, entre otras funciones, la enseñanza de la Filosofía cumple con la función de contribuir a la formación de un espíritu crítico en los alumnos, que les permite observar la realidad desde diferentes perspectivas, contribuyendo a través de la educación a la formación de una sociedad más tolerante y tratando de establecer la preponderancia de la solidaridad como una práctica habitual.

     El perfil del docente preparado por universidades e institutos de nivel terciario para la enseñanza de la Filosofía permite afirmar que está preparado para lograr eficazmente estos objetivos por diferentes razones:

  • Formación ética y antropológica que propicia la comprensión de las diferencias socioculturales y el conocimiento de las diferentes consideraciones valorativas que se han sucedido a través de la historia del pensamiento. Ella permite suponer que el docente está más condicionado que otros para poseer y fomentar en sus alumnos una perspectiva multiculturalista que propenda hacia la tolerancia y la solidaridad.
  • Formación en Metafísica que le brinda una visión filosófica integral, le permite comprender y propiciar el diálogo entre las diferentes perspectivas religiosas y los aspectos más profundos e inaccesibles de la vida espiritual. Ella permite crear en el aula situaciones que tiendan a la confrontación entre diferentes posturas y al logro de acuerdos, o al menos al intercambio tolerante.

     Las disposiciones legales que rodean la puesta en marcha de la transformación educativa parecen responder desde los ámbitos administrativos del estado a estas consideraciones,ya que no sólo el lugar que la Filosofía ocupa en el curriculum habla de su importancia para la educación , sino que además expresamente el Ministerio de Cultura y Educación justifica la aparición de la Próblemática Filosófica entre los Contenidos Básicos Comunes para la Educación Polimodal expresándose de la siguiente manera:

‘...La enseñanza de la Filosofía contribuye al desarrollo del pensamiento crítico, reflexivo y riguroso de los alumnos y alumnas. Este tipo de pensamiento se vincula con la evaluación ponderada y responsable de las posibilidades y las limitaciones del conocimiento (...) La tarea filosófica permitirá al estudiante reflexionar analítica y críticamente sobre las diversas concepciones antropológicas que se han producido a través de la historia, los aportes de las ciencias naturales y del enfoque cultural, e intentar una integración de los mismos.

Así, en estrecha vinculación con la problemática de la edad adolescente, y partiendo de sus inquietudes características sobre la definición de su identidad, de un proyecto de vida, y la búsqueda de pertenencia, se aproximará a los estudiantes a las diversas respuestas que la humanidad ha generado acerca del sentido de la existencia y de la trascendencia...'.(2)

     Las mismas expresiones del documento brindan ricos argumentos en defensa de la enseñanza de la Filosofía por profesores en Filosofía.

     La introducción del adolescente en los rumbos de la actitud reflexiva propios de la tradición filosófica requiere un profesional docente formado en el conocimiento y la apropiación de las diversas posturas que el hombre a lo largo de la historia ha adoptado al pensarse a sí mismo. La visión proporcionada por la Filosofía de la Historia y la Antropología Filosófica asegura al profesor en Filosofía las posibilidades de propiciar en el alumno la ‘... reflexión analítica y crítica...’sobre estos temas desde una postura científicamente fundamentada y no desde la improvisación y la intuición.

     Los aportes de las ciencias y del estudio de las culturas, analizados desde una visión integradora se facilitan con los conocimientos que el docente de Filosofía tiene de la evolución y fundamentos de la Epistemología, y arraigan en la práctica tradicionalmente adjudicada a la Filosofía de intentar llegar al fundamento último de la realidad.

     Por último: será necesario responder si hay sector del saber más adecuado que la Filosofía para plantear y resolver interrogantes acerca del sentido de la existencia y la trascendencia? . Sobretodo si estamos hablando de una educación laica, en la cual la respuesta religiosa sólo puede ser analizada desde la óptica del pluralismo y la tolerancia, podemos asegurar sin temor que la encargada de orientar esta búsqueda propuesta desde la ley por el Ministerio de Educación es la Filosofía.

     Resulta reiterativo indicar que quienes deben guiar a los alumnos en el camino reflexivo que ella propone deben ser quienes han sido académicamente formados en ese ámbito y respaldan su actividad en los títulos que las instituciones educativas de nivel superior reconocidas les han otorgado.

     Frente a la situación que se plantea en la actual circunstancia, podemos preguntarnos si es posible encontrar una solución que contemple los derechos de todos los actores implicados. La respuesta podrán darla seguramente con mayor solvencia quienes desarrollan su labor en los ámbitos administrativos; tal vez podrían asignarse otras tareas a quienes no acrediten a competencia necesaria para hacerse cargo de los espacios curriculares de Filosofía, o dejarlos en disponibilidad hasta que se presente la oportunidad de ocuparse de una cátedra acorde a sus posibilidades académicas.

     Pueden presentarse diferentes alternativas válidas, pero hay algo que se puede afirmar con seguridad, según los fundamentos precedentes: la enseñanza de la Filosofía debe ser responsabilidad de los Profesores en Filosofía.

(1) En cada área se sintetiza la nómina de títulos, respetando el orden que presenta el nomenclador.
(2) Ministerio de educación –Contenidos básicos para la Educación Polimodal-Humanidades, Bloque 2: Problemática filosófica

BIBLIOGRAFÍA

  • Ministerio de Cultura y Educación –Contenidos básicos para la educación Polimodal- Versión para consulta, febrero de 1996
  • Nomenclador de títulos para la designación de cargos titulares, provisionales y suplentes en las ramas Media, Técnica y Agraria.

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